Torre del Amanecer

12.09.2017

***Puede contener spóilers de libros previos***

Torre del Amanecer es el sexto libro de la saga Trono de Cristal, escrita por Sarah J. Maas. Cabe aclarar que Sarah dejó en claro en sus boletines que el libro, bien es el sexto de la saga en orden de publicación, es más un Volumen II de Imperio de Tormentas. Esto es, porque los acontecimientos de Torre del Amanecer ocurren en su gran mayoría al mismo tiempo que Imperio de Tormentas.


Sinopsis



Un Imperio Glorioso
Una Búsqueda Desesperada

Un Secreto Antiguo

Chaol Westfall y Nesryn Faliq han llegado a la brillante ciudad de Ántica para forjar una alianza con el Khagan del Continente del Sur, cuyos vastos ejércitos son la última esperanza de Erilea. Pero ellos también han venido a Ántica por otro propósito: para buscar sanación en la legendaria Torre Cesme para las heridas que Chaol recibió en Rifthold.

Después de soportar horrores indescriptibles de pequeña, Yrene Towers no tiene deseo alguno de ayudar al joven lord de Ádarlan, mucho menos sanarlo. Sin embargo ella juró un juramento de asistir a todos aquellos en necesidad —y lo va a honrar. Pero Lord Westfall trae consigo oscuridad de su propio pasado, e Yrene pronto se dará cuenta de que podría engullirlos a ambos.

Y en lo profundo de las sombras de montañas lejanas, donde guerreros se levantan en poderosos ruks, respuestas largamente esperadas dormitan. Respuestas que pueden ofrecerle a su mundo una oportunidad de sobrevivir —o condenarlos a todos.



Mi Opinión


Iré directo al grano... no estaba preparado.

Torre del Amanecer comienza donde nos quedamos en Reina de Sombras, pero desde el punto de vista de Chaol y Nesryn. Una exclusiva (incluida en la edición de Imperio de Tormentas del Reino Unido), nos habla sobre el viaje en barco de estos dos personajes, y su destino: Antica. El Continente del Sur.

El libro nos muestra a un Chaol en silla de ruedas, trasladado por Nesryn, camino a reunirse con el Gran Kan para hablar sobre la posibilidad de unirse a la guerra que se desencadena en el Continente del Norte, en Adarlan, y vemos que nuestro ex Capitán de la Guardia no está contento con su posición (Tan Chaol). Pero las cosas no paran ahí, y no hablo de quejas de Chaol (¡hay pero no tantas!), sino de la intensidad del libro. Lo que comienza como una reunión... no tarda en volverse una avalancha de sucesos, uno cada vez más sorprendente que el anterior.

Sarah hizo un buen acomodo de capítulos, justo cuando leías un capítulo de Chaol e Yrene, cuando la cosa se ponía intensa... cambiabas de capítulo y ahora era Nesryn y Sartaq (Hablaremos de este muchachón más adelante), y tenías que tragarte ese capítulo para volver a nuestro primer par. El problema era que los capítulos del segundo par eran también tan intensos y al querer saber más te regresaban a Chaol e Yrene y luego... *respira* bueno me entienden.


Se avecina una tormenta

Te rindes, al final. Los capítulos te consumen, la historia, los personajes, los eventos, las risas, las lágrimas, te rindes... Dejas que cada página arrastre tus ojos con la lectura, porque no hay otra forma de acabar el martirio. Si iba a terminar, sólo había una dirección... hacia delante.

El libro se separa en dos partes: La Ciudad Divina, y Montañas y Mares, siendo la primera parte una fantástica introducción a las relaciones de los personajes, establecer el terreno, las reglas del juego; y la segunda parte el desenlace de todo, la avalancha, colisión de mundos, de historias, de datos, de... de todo. El libro te prepara, y al mismo tiempo lo lees y sabes que no sirvió de nada tanta preparación porque Sarah termina zarandeando tu corazón a su antojo *lágrima*.

Y luego llegué a los últimos capítulos, del 50 al 68. Fue como la comida de tres tiempos en una fiesta.

Todo comienza tranquilo, te traen la famosa sopa de brócoli (o de papa). Sarah comienza introduciendo a los personajes, todo bien, nada peligroso, conocemos al Gran Kan, a sus hijos, Hasar, Kashin, Sartaq, Arghun, Duva, Tumelun, conocemos la Torre Cesme, a Yrene, a su maestra, Hafiza (mujer encantadora). Todo está bien. Capítulos 1 al 15, 1 al 20.

Seguimos con el plato fuerte. Un ave (la mayoría de las veces) bañada en algún gravy, acompañada de spaghetti y puré de papa. Usualmente con este plato te medio llenas. Sarah nos introduce eventos extraños, involucrando a Yrene, a Chaol, las cosas se ponen tensas, misterios empiezan a surgir. Nesryn comienza a descubrir cosas con Sartaq, secretos ocultos, antiguos, realmente antiguos. Las cosas siguen bien, pero puedes sentir que la bola de nieve está creciendo. Capítulos 21 al 37.

El postre. Una bola de nieve de vainilla sobre un brownie, bañada en chocolate líquido. Se ve delicioso, pero sabes que estás lleno y comértelo te haría no pararte en toda la fiesta (eso o yo me lleno muy rápido). Sarah sabe que estamos exhaustos por todo lo previo, pero no va a parar (¡y ni estamos a la mitad del libro!), cuando las cosas se descontrolan, cuando todo pasa tan rápido y tan lento y tan, tan rápido que no te das cuenta hasta que terminas de leer el capítulo y dices "¡¿Espera... QUÉ?!", capítulos 38 hasta el final.

Yo me dije al terminar Imperio de Tormentas: "Algo similar me esperará, llorar al final de libro de dolor". Y no estuve equivocado. Sarah lo dijo: "Lágrimas, y lágrimas, y lágrimas." No pensé que yo también terminaría llorando y llorando y llorando. Pero aclaro, no un quiebre descontrolado de llanto, pero sí lágrimas, barriendo mis mejillas aquí y allá. Lágrimas en una escena, de dolor, de angustia y miedo. Lágrimas en otra escena, de paz, de alivio, de completa calma. Lágrimas en otra, de amor, de vida, de alegría. Mi corazón estuvo al borde del acantilado una y otra vez, y cuando creía que ya, iba a dar el salto al abismo... Sarah decía "No, aún no se acaba", y lo atrapaba en pleno vuelo para regresarlo a la acción. 

Cuando terminé de leer, cerré el libro y mis ojos. Mi corazón latía sereno, en paz. Había entrado en un estado de trance donde el mundo exterior sucedía y yo me quedaba viendo el final de Torre. Sarah creó un mar de cosas, de vínculos, de promesas, en este libro. Ver alguna de esas terminada en el siguiente... no, no podría ni un segundo tolerarlo, mi corazón se zafaría de las manos de Sarah y brincaría, saltaría, caería... algo recién creado, destruido... espero que no.


Sobre Antica

Un hermoso lugar, un ENORME lugar. Interminable y bello, fascinante. Cada cosa, cada tienda, cada detalle de flores, adornos, costumbres, detalles de edificios y de las personas. Sarah hizo un magnífico trabajo, y no nada más en deleitar la imaginación, sino en deleitar al estómago también, describiendo platillos del Continente del Sur con detalle tal para hacernos babear. Uno termina de leer las partes de Antica y cierra el libro y sus ojos, transportándose ahí, deseando que Antica exista para poder irse a vivir ahí por siempre. Pueden apreciar más de este hermoso continente en la imagen arriba.

Sobre los personajes

Chaol. Oh Chaol... él es mi personaje favorito, de toda la saga. Y no, eso no significa que odio a los otros o que su papel en la saga no me atrae tanto como el de Chaol, pero él siempre tendrá un lugar importante en mí. No jajaja, no lo aprecio en un sentimiento amoroso. Me identifico mucho con él, personalmente, a veces entrego mucho, y soy tan tonto y egoísta que pienso primero en mi preocupación por los demás que por cómo el otro se siente o está. Ver a Chaol progresar en este libro, su evolución, su camino... me hace saber que desde un principio hice bien. Hice bien al ver a ese joven en Trono de Cristal y pensar "él será grande, él cambiará la historia de este libro. Él ayudará a Celaena (ahora Aelin) en la guerra, en la forma en la que sólo él puede." Fue difícil, sí, lo fue, verlo sufrir mucho, ver a su personaje ser odiado y rechazado por muchos, quedándome yo y pocas personas más solos protegiéndolo, teniendo fe en él. Le debo tanto a este libro, por ayudarme a reforzar mejor mi fe en Chaol. Estoy en eterno agradecimiento a Sarah por haber escrito este libro.


Yrene. (lo siento, aún no hay una foto de ella *sollozo*) La hermosa Yrene. De ella no esperaba tanto, más que un camino que recorrería con ella, algo donde sanaría y vería la luz al final del camino... vaya que la subestimé. Terminé recibiendo mil lecciones y mil más conforme su personaje se desenvolvía, conforme las telarañas de oscuridad que nos presentaron desde la sinopsis del libro comenzaron a ceder. Fue un personaje que cambió todo dentro de mí, hacia ella, hacia Chaol (Dios mío, hacia Chaol). Vine esperando nada y terminé recibiendo todo. Ella ha restaurado la paz que tanto tiempo se venía buscando.

Nesryn. Ella es el mayor spóiler de todos. De ella no diré nada, solamente que al fin, al fin, entré en paz con este personaje. En Reina de Sombras no hubo mucho de ella, y lo poco que Chaol describía de ese personaje te hacía no voltear a verlo tanto tiempo (más como andaba de gruñón ese Chaol). Pero, me alegró al ver que en este libro Nesryn pudo tener sus propios capítulos, escenas, aventuras, y pudo descubrir muchos secretos en compañía de grandes personas. Me atrevo a decir Nesryn lo ha cambiado todo. A través de ella descubrí algo que me hizo aventar el celular lejos y debatirme si seguir leyendo u olvidarme de la saga por completo. No por algo malo, sino por que las cosas comenzaban a armarse en mi cabeza, y mi miedo crecía ante lo que se avecinaba. Al final, como era de esperarse, terminé de leer, consciente de que en el 2018 me esperaba una tormenta.

Sarah lo había hecho de nuevo. 

Conclusiones

Este libro es... Es. Después de leer Imperio de Tormentas, no creí que habría algo mejor, algo más desgarrador... me alegra mucho (y mis ojos rojos lo pueden demostrar) saber que estaba equivocado.

Si no te gusta Chaol, si te molesta el personaje o te importa poco lo que le pase, te pido que reconsideres, especialmente si formaste parte del grupo de personas que dijeron que no lo leerían sólo porque Aelin, Rowan o Manon no estaban en él. No, no quiero que terminando de leer Torre del Amanecer adores a Chaol y le hagas un altar. Pero quiero que como yo, te unas en ese viaje que él, Yrene, Nesryn, y más personajes, pasaron y atravesaron, y descubras que hay mucho más. Este libro no es todo sobre Chaol, es sobre Nesryn, es sobre Yrene, sobre el Kan, sobre Sartaq, sobre las legiones de Antica, sobre la Torre Cesme. Sobre ellos y su camino hacia la sanación, hacia algo mejor.

Y bueno, alegando a mi fan interior sobre Chaol. Poco sabía de este hombre, de este antiguo Capitán de la Guardia Real de Adarlan, poco sabía por los libros anteriores, y ahora lo conozco, y sé que él será clave en ayudar a conseguir la promesa de Aelin: 

Un Mundo Mejor."

Espero que mi opinión respecto al libro no ilusione tanto a quienes en un futuro al leerlo terminen ansiosos por más. Porque yo lo cerré en paz al fin con ese personaje, e increíblemente feliz ante el desenlace de la historia. 

¡Recomiendo ampliamente este libro, un mundo entero de intriga nos espera!

Pd. El final extra del libro... Sarah dice que llora y llora, pero creo que olvida que la forma en la que acaba las cosas nos hace llorar aún más a nosotros...


Mi Calificación - 5/5